Vuelve el tiempo de las medallas

Con la mejora de la situación a nivel sanitario comienzan a reanudarse las competiciones y poco a poco, el mundo del deporte comienza a funcionar con una relativa normalidad.

Una parte importante de la competición son los trofeos que se entregan a deportistas y atletas, pues son la forma de plasmar de forma material todo su esfuerzo, habilidad y rendimiento.

A continuación, veremos la diferencia a la hora de elegir entre medallas esmaltadas y bañadas a la hora de seleccionarlas para entregar en competiciones deportivas.

Cuál es la diferencia entre las medallas esmaltadas y las bañadas

En la fabricación de medallas para las competiciones se utilizan principalmente dos métodos, el esmaltado y el bañado.

  1. Cuando una medalla se baña en oro u otro metal, se le aplica una capa muy fina que suele rondar entre las 0.1 y las 0.3 micras.
  2. Por otro lado, el esmaltado consiste en aplicar una capa del metal, y sobre ella una de esmalte triturado (en forma de polvo). Se calienta a temperaturas cercanas a los 900 grados para que ese polvo de vidrio cree una capa protectora sobre la medalla.

Por lo tanto, el bañado en oro u otro metal ofrece una medalla con un gran acabado, pero con una durabilidad y brillo inferiores al que ofrecen las medallas esmaltadas.

¿Por qué escoger una o escoger la otra? 

Si se busca una gran calidad en el acabado con un color brillante y duradero, las medallas esmaltadas son la solución ideal. Para aquellos casos que se buscan medallas con acabados en distintos metales a un precio más económico, las medallas bañadas son una gran opción.

Tanto si se opta por el esmaltado como por el bañado, se pueden adquirir medallas personalizadas con logotipos, fechas y textos para poder utilizarlas en cualquier clase de competición, y poder entregar a los ganadores su justo premio por tanto esfuerzo y dedicación.